Blog personal
de Hernán
Iglesias Illa

junio 2009

dom. lun. mar. mié. jue. vie. sáb.
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30        

« junio 2007 | Inicio | diciembre 2007 »

30 de noviembre de 2007

A mí nunca me gustó Genesis, mucho menos Marillion —en el San Isidro de los '80, escuchar a Genesis te ponía en una categoría muy específica, de zapatos náuticos y libros de Tolkien—, pero puedo entender a Rodrigo, amigo viejo y blogger nuevo, cuando escribe:

Me acuerdo que a los 15,16 años me compré un cassete que se llamaba “Invasión 88”, era un compilado de bandas punk argentinas, yo iba a un colegio muy católico y conservador y mi forma medio autista de rebelarme era escuchar esas bandas que tenían nombres como Comando suicida, Rigidez Kadavérica, Los Laxantes, Flema, todo muy excitante y extraño. Me pasaba las tardes en la Bond Street en la época en que entrabas y había un grafitti que decía: “no te confundas, esta galería mezcla balas con skate”. Qué miedo. Ahí me pasaba horas buscando algún poster de Génesis o Marillion y leyendo revistas Pelo viejas. Sí, era medio contradictorio, me gustaba mucho el rock sinfónico (King Crimson, Camel, Gentle Giant) pero escuchaba punk nacional mal grabado y gritón. También me colgaba viendo las fotos de los Sex Pistols, la pinta de los cuatro pistolas era algo que atraía a cualquiera, esa pose provocadora y sucia me causaba admiración y respeto. Hace un par de años vi un documental sobre el punk rock en los 70 y la desilusión fue grande, los Sex Pistols no eran más que cuatro idiotas, casi retardados, quemados por aspirar pegamento. Los mostraban dando una entrevista, haciendo lío, y daban lástima, eran cuatro estudiantines en Bariloche tratando de prender fuego la nieve. Una idiotez.

Yo sigo siendo un poco punk. Mis contemporáneos dejaron a los Ramones por Caetano Veloso. A mí, todo lo que no sea rock me parece vida salvaje, terra incognita, the wilderness.

29 de noviembre de 2007

Cualquiera es empresario en Argentina. Les preguntan a los ex futbolistas qué hacen ahora: "Empresario", contestan. Lo mismo las vedettes y las patinadoras por un sueño: "Mi novio es empresario". Hablando de política, uno dice "los empresarios" y ya después puede argumentar lo que quiera. En el rollo de noticias de hoy, dos noticias de "empresarios" que no son empresarios.

Secuestraron por unas horas a la gerenta de Recursos Humanos de Peugeot y Clarin.com titula: "Liberan a una empresaria y a su bebé tras un secuestro exprés". Echan al tipo de Accor que la semana pasada le había ofrecido la coima a Héctor Recalde y Lanacion.com pone: "Separan al empresario denunciado por soborno". Ninguno de los dos es empresario. "Ejecutiva" o "ejecutivo" son palabras que les quedarían mucho mejor: son empleados. Algunos la usaron, pero la mayoría prefirió "empresaria". No sé si el error es trivial —se equivocó uno: copiaron, perezosamente, todos los demás— o si es una señal de los miles de mitos y caricaturas que hay en Argentina con las "empresas", esas señoras gordas. Elijamos la trivialidad, pero guardemos las pruebas para cuando nos pongamos paranoicos de verdad.


26 de noviembre de 2007

Resucita Hernanii.net, gracias a la inminencia de los Golden Boys, que pronto saldrán a la venta, y a que recuperé la energía y el entusiasmo. Después de meses sin escribir, empezaron a aparecérseme posts en la cabeza, muchos de ellos alimentado por la bronca, que casi siempre es mala nafta,  pero algunos otros eran razonablemente agradables y sensatos. Pasé la escoba (todavía tengo un par de cosas que limpiar, lo haré en la próxima semana) y acá estoy, prometiéndome otra vez durar. Lo más que puedo ofrecer, casi a las cinco de la mañana del primer lunes en meses que tengo que despertarme temprano, es la tapa del libro. En los próximos días, más.


Tapa_golden_blogs